Que EEUU es ahora mismo la vanguardia de las teleseries resulta evidente. No sólo Los Soprano, Lost, House y muchas otras han causado furor, sino que están realizadas con originalidad y maestría.
Dentro de esa misma línea se presenta "Life": el título alude a la condena -de por vida- que iba a sufrir Charlie Crews, un policía acusado de asesinato. Tras doce años en la cárcel, es exculpado -gracias a pruebas de adn- y puesto en libertad, con lo que recupera, de nuevo su "vida".
Pero la estancia en prisión -al ser policía, era atacado día sí, día no- le ha cambiado y le ha convertido en una persona extravagante, que llama la atención. Para empezar, suele hablar solo. No tiene ni idea de qué es el google, o cómo usar un teléfono para sacar una foto. Es capaz de ser brutalmente sincero, o de mostrar una actitud zen (tranquilos, no es House).

Su compañera, ha sido "premiada" con su compañía por estar en proceso de rehabilitación. Buenos personajes (una abogada con la que mantiene una extraña relación, una jefa que quizá tiene oscuros intereses, un excompañero que ahora vive en su casa...), e imágenes que combinan géneros -escenas que imitan el documental; el guión muy bien escrito, interesante, buenos diálogos, y un argumento original.
Es de estas series que combinan, como Veronica Mars, un misterio por capítulo y un misterio que deberá resolver a lo largo de toda la serie, en este caso, entontrar al verdadero culpable del asesinato por el que fue condenado.